FLAMENCO JONDO

FLAMENCO JONDO DE ARTURO FERNÁNDEZ

1/6/12

CANTAORES GRANADINOS ANTONIO MARQUEZ (NIÑO DE GRANADA)


         
          Del Niño de Granada, se conoce bien poco. Ya hace uno años,  concretamente en el  2004, se editaron por Tecnodisco una Antología llamada "La Época Dorada del Flamenco". Algunas de estas grabaciones fueron extraídas de discos de pizarra de los años   1920/50.  Pues bien,  en uno de estos C.D. titulado "Cantaores de Jaén y Granada", aparecen dos cantes del Niño  de Granada,  cantaor que por primera vez me entero de que existía, pues desde el año 1972 que entró a forma parte del mundo flamenco en Granada,  jamás,  nadie en las tertulias había mencionado a dicho cantaor. A partí de aquí empiezo a preguntar a otros compañeros por el tal Niño, pero nadie sabía concretamente quién era en realidad. Hubo a quien le sonaba como nacido en Santa Fé,  y a otros en el Albaicín, pero que se fue de Granada sin dejar rastro; otra cosa curiosa era que en el famoso concurso del 1922, no se presentara un cantaor como él, que hubiera optado a premio casi seguro, así que me olvide del tema. Años después me da por hacer un blog y escribir sobre los artistas granadinos, y en una de las crónicas sobre ello,  mi amigo cordobés don Andrés Raya, un gran entendido de este arte, me pregunta por el Niño de Granada; de nuevo me pica la curiosidad y empiezo a buscar a través de internet y doy con un blog llamado "Murciajonda"  de Pedro Fernández,  otro buen aficionado de este nuestro arte al cual le quiero agradecer el que me diera permiso para que copiara de su blog lo poco que se sabe de este cantaor,  pero que por lo menos,  nos deja una ventana abierta.
         

          Pedro, escribe: el malogrado Niño de Granada, asiduo al bar Cervantes, al café del Tranvía y a los eventos flamencos de Cartagena. Afirma que vivía de su arte en la ciudad departamental desde donde se desplazaba a los centros flamencos.

          En 1923, gana un concurso en Córdoba quedando incluso por delante del Niño de Marchena. Este mismo año se presentó en el Teatro Pavón de Madrid, y actúa en el Café Lyon D´Or acompañado a la guitarra por Eduardo Salmerón. También actuó en el Teatro Maravillas, Centro y Latina de Madrid, en 1926. Murió este mismo año al chocar el sidecar que conducía contra un carro en la carretera que va desde Murcia a Cartagena a las 12 de la noche, cuando volvia junto a un amigo de presenciar una corrida de toros en Murcia. Tres meses antes de su muerte había triunfado cantando en el Teatro Circo Barcelonés junto a Guerrita y Fanegas.


        LA MOTO DE LA MUERTE
          Las dos fotografías que reproducimos aquí, son las de Antonio Marquez "Niño de Granada", y Rogelio Selma, muertos de resultas del choque contra un carro de la moto que les conducía desde Murcia a Cartagena, en la noche del 12 del actual.

          Dos circunstancias ha habido en el trágico accidente, que hacen pensar si será que existe la jeltatura o si las corrientes de la vida son ciegas y sordas: una de aquellas es la de que la moto del siniestro, ya en diciembre de 1923 costó la vida a un hombre e hirió gravemente a otro, también por choque en la misma carretera, de noche y en idéntico viaje que ahora; la otra circunstancia es la calidad de los muertos, gente que fué de zambra acostumbradas a vivir del público y para el público, y que regresaban de Murcia despuésde un día de asueto sano y feliz...
Reciban los familiares de las vítimas la expresión de nuestro sentimiento más sincero.
Según la nota cronológica
                                                             
NIÑO DE GRANADA
               Y
ROGELIO SELMA






¡Rectificar es de sabios! Lo digo porque me llega un comentario de Montemar, diciéndome que el "Niño de Granada" que tiene la grabación con Bernabé de Morón, no puede ser Antonio Marquez, sino, Miguel Milena "Niño de Granada" que según Montemar estuvo muy vinculado con la ciudad de Córdoba. Efectivamente, hago mis comprobaciones y si Bernabé nació en 1921, no pudo grabar con Antonio y sí con Miguel.
Así pues, de pronto, nos encontramos con dos "Niños de Granada" de los cuales en Granada tenemos pocas referencias, si bien de Miguel me dicen que lo llevó de "tournée" Juanito Valderrama, y efectivamente, lo encuentro en un cartel con el Maestro actuando en la Plaza de Toros del Triunfo, pero con el nombre del "Niño de Graná" en 1944. También es raro que Molina Fajardo en su libro "El Flamenco en Granada" libro importantísimo sobre este arte, no haga mención a ninguno de los dos. Si habla de "El Milena" como nombre artístico y nos dice: Y perseguido por su pasado, "El Milena" era un cochero, que en una riña mató a un hombre en la taberna de "Los Manueles". Y cantaba con un dramastismo hondo y recordante. ¿Era éste Miguel? ¿Quizá ésta fuera la causa por la que se marchara de Granada y aquí no quisieran saber nada de él? Seguiremos investigando.

Seguimos desenredando la madeja sobre el asunto del niño de Granada.


Con la ayuda de mi amigo cordobés D. Andrés Raya, llegamos a la conclusión que la grabación que hay del Niño de Granada con la guitarra de Bernabé de Morón, ni es Antonio Márquez, ni Miguel Milena como nos sugirió Montemar, ni fueron tampoco ninguno de los dos los que hicieron la "tournée" con Juanito Valderrama, sino que fue Miguel López, más conocido en Granada por Miguelillo el de las Saetas. Hecho que también me confirma el guitarista Vicente el Granaino.


Sí es verdad, que el que gana el concurso en Córdoba en el año 1923, parece ser que  es Miguel Milena nacido según dicen, en el pueblo granadino de Colomera, hecho que he comprobado en el registro desde el año 1875 al año 1915, no encontrando a ningún Miguel Milena Rosales, al no ser que el segundo apellido fuera otro. También pregunté a la gente más mayor, y nadie tenía ni idea de esto.


Pero sigamos con Miguel López. Según mi amigo Curro Albaicín, nace en Granada en 1915 y muere en Badalona (Barcelona) en 1972 a la edad de 57 años. Comienza cantando en su ciudad natal desde muy joven con la Zambra de Manolo Amaya. Actúa en la Sala de Fiestas Madrigal de Madrid. También actuó en la Zambra de la Golondrina y en la Faraona. Le cantó a Lola Medina en la primera exposición de Sevilla. Eduardo Molina Fajardo nos dice: Miguelillo tenía una voz fenomenal, como un torrente y mucha fuerza en la voz, y que quizá por esto se encasquillaba sin poder salir de un tercio por el exceso de empuje, que era un especialista en saetas, aunque también cantaba: la caña, livianas y malagueñas, grabando un disco, que es seguramente éste que comentamos. Casado con Paquita, bailaora albaicinera de la familia de La Dibujas. Marcharon a Badalona, viviendo en la calle Juan Varela, del Barrio de La Salud donde motaron un bar llamado "El Saetas" por donde pasaron bastantes cantaores de la época, entre ellos D. Juan Valderrama con el que estuvo de "tournée" y desde entonces les unía una gran amistad, acabaría su vida en Barcelona, como otros tantos cantaores granadinos.

Miguel López, más conocido como "Miguelillo el de la Saetas". Antonio Camacho, cerrando el cartel, también grabó dos discos con el nombre de Niño de Granada...

Arturo Fernández.

La fotografía de la caratula es de Antonio Marquez, no se corresponde con Miguel López, "Niño de las Saetas" que es el que canta.












                                                                

27/5/12

CANTAORES GRANADINOS UNA GENERACIÓN DESAPARECIDA

UNA GENERACIÓN DESAPARECIDA

Del libro de Eduardo Molina Fajardo, "el flamenco en Granada".

          En la taberna del "Faquillas" en el Campo del Príncipe, con su riquísima colección de 300 discos antiguos de flamenco, en que se recogen las más puras y valiosas voces desaparecidas, podemos evocar a toda una generación de cantaores granadinos, que ofrecieron la flor de su canto en los años 1925 en adelante y en su mayoría rindieron ya su tributo a la muerte. Manuel Soler Palma, "Faquillas" (n. 15-1-1911, m. 3-11-1973), barajaba nombres de su época de cantaor, con la emoción de los tiempos viejos. Y también su vida desde niño, enraizada en el cante de aquellos tiempos en que, viviendo en la taberna de "La Niña de Palmilla", la niña entre 24 hermanos, escuchó el canto del "Calabacino", Eulogio, y el "Tejeringuero". En su época de escucha allí y en el bar de "Picharrica", del Puente de la Virgen, al que concurrían flamencos del Matadero, gastaba sus cinco o seis años, almacenando ilusión. Luego, "Faquillas" cantó por todos los estilos, con arte aunque pequeña voz. Fue botones del Centro Artístico en los preparativos del Concurso de Cante Jondo, barbero, camarero del "32", jefe de billar del Liceo y concurrente a la taberna de "La Trini", establecimiento precioso con su pilar lleno de cangrejos vivos; la "Viuda de Peña"_un poco antes de llegar a la casa seudoárabe de la célebre cantante "La Tortajada" en la Plaza de la Mariana que tenia un patinillo con un nogal en donde se estableció el teatrito "Talía" y que ofrecía a sus de madrugada la "monas" junto a grandes vasos de aguardiente de pasas; y la taberna de Félix Pérezcon sus enormes tajadas de bacalao frito, por tres chicas o un real si se embutían en un bollo, llamado los noctámbulos. A Soler Palma, le apodaron el "Faquillas" por  semejanza de un señorón del mismo sobrenombre, don Francisco Gómez, propietario del Teatro Cervantes, y que vestía, como él, pantalón ajustado y tacón alto. Soler era apasionado de los cantes del jerezano Cepero y bastante veces el "Yerbabuena" lo unió a su corro de flamenco para oírle cantar largamente. El "Faquillas", con más de sesenta años seguía siendo eje de una reunión flamenca en su taberna, asistía a las más célebres citas jondas de Andalucía, y casi todo él vivía para el cante, con apasionado recuerdo hacia sus viejos compañeros.
          Otros doce nombres castellanos de cantaores vamos a recordar, con la unción hacia lo desaparecido.
Ellos llenaron muchos años de tradición jonda y aunque su recuerdo se ha difuminado, quiero dejar constancia de su nacimiento y actuación en Granada.
Rosario García, muy joven y vistosa, interpretaba cantos de poder, granaínas y fandangos. Desapareció de la ciudad y pronto llegaron sus dicos "Cantos de Graná", con su voz plena de belleza, limpia y flamenca. En dicha grabaciones fue acompañada por Manolo de Badajoz.
Antonio Martínez Camacho era corredor de fincas, luego se marchó a América y desde Brasil llegó un disco suyo con cantos a estilo de La Niña de los Peines. De regreso a su tierra fue camarero en el "Ultimo Ventorrillo" y cantaba con voz grande, terrible, granaínas y malagueñas, preferentemente estas últimas con el estilo de Enrique el Mellizo, y también soleares siguiendo la manera del "Portugués.
Eulogio Crespo "El Pellejero", estaba colocado en un taller de curtidos en la calle de la Virgen, y tenía un carácte alocado y una bonita voz, espléndida y muy afinadaen los cantes de Málaga y Levante. También en peteneras, tangos y tientos y en todos los cantes de la Niña de los Peines.
Del mismo barrio del Matadero era el "Chorreando", cochero, que, con la tendencia de los caballos, se trasformó chófer. Tenía una preciosa voz en falsete y cantaba para sus amigos en la taberna de "La Niña de Palmilla".
Cercana a la anterior estaba la taberna del "Alpiste", en la acera del Darro. Era hombre muy grueso_de ahí el apodo con bonita voz para cantes livianos. Se inventaba las letras, a veces sin rimar, y las lanzaba entona-
do, puro, por las buenas de Dios. Convocaba en su tabernilla a los cantaores y alternaba con ellos, demos-trando su afición entusiasta.
Un tallista, Pepe " El Chicharro", gordillo y de mediana estatura, aficionado de la peña Pepe "El Mellao", cantaba por todos los estilos, pero prefería las malagueñas con aire de don Antonio Chacón.
   Y perseguido por su pasado, "El Milena" Miguel, era un cochero, que en riña mató a un hombre en la taberna de "Los Manueles", entre las viejas calles Mañas y Moras, desaparecidas al derribar "La Manigua". Y cantaba con un dramatismo hondo y recordante.
"El 14" que cantó con "El Maesíllo" y a veces en unión del "Almenndrillas" y otras con Soler el "Faquillas", en los años anteriores a nuestra guerra civil, se llamó Francisco Torres Fernández, de la familia "Los 14", pescaderos del barrio del Realejo. Cantaba bien los caracoles con una gran fuerza interpretativa. Murió de tuberculosis en el año 1937.
Aunque era almeriense, Mariano Morcillo Laborda formó parte hasta su muerte del mundo flamenco granadino. A los 10 años tocaba la guitarra, y en su juventud, con los gitanos granadinos y como miembro del cuadro "La Andalucía en tiempos de moros" acudió a la Exposición Internacional de París. De día, jefe de Negociado de Hacienda, y de noche, animador de las fiestas, con su desvergonzada zarabandilla y sus muñecos bailadores, manejados con hilos invisibles y largos palillos.
"Pepe por Dios" era el apodo de toda una familia del barrio del Matadero. Uno de ellos Pepico, recogió la esencia cantaora de su casa, y entonaba con gran fuerza soleares en sus tertulias de amigos. Se marchó a Sevilla, como aparcero del Niño Gloria y tuvieron que dedicarse a pescaderos, encontrándosele en la flamenca taberna de las "Siete Puertas", en la Europa.
Pepe "El Tomillo", camarero de Los Manueles, hacía gala de la fragancia de su nombre, trasmitida al cante.
Vivía en la Atarazana de la Cuesta del Pescado, y en el salón de su casa, reunidos los amigos, interpretaba muy bien los cantes de la tierra, acompañado por Nicolás "El Tuerto".
El último de este grupo, "El Carlillos" era un albañil, con una bonita voz flamenca. Simulando un pregón de vendedor de frutas, lanzaba su copla, con la gracia de lo espontáneo.

Arturo Fernández.




2/4/12

LA TABERNA DEL POLINARIO

          Según, Eduardo Molina Fajardo, lincenciado en Historia, el eje del mundo flamenco en la Granada de los años 20 fue la típica taberna de Antonio Barrios, "El Polinario", situada en el numero 43 de la calle Real de la Alhambra, y ofrecía la ironía de estar asentada sobre unos baños árabes del siglo XIV, demolidos en 1534. Un año antes había llegado a Granada el compositor gaditano Manuel de Falla, conociendo en la ciudad al crítico musical John Brande Trend, que había llegado a Granada en 1919, y con quien anudó una intensa amistad durable toda su vida.

          Este relata: una tarde el señor Falla me lleva a una casa junto a la Alhambra. En el patio, el pilar había sido ahogado con una toalla, pero no silenciado totalmente; se oía un ligero murmullo de agua que corría a la alberca. Don Ángel Barrios, que es compositor en parte de la encantadora ópera goyesca "El Avapiés" aparecía sentado, sin cuello y con toda comodidad, con la guitarra sobre sus rodillas. La había afinado de modo que, en cierta extraña manera, armonizaba con el agua que corría, y estaba improvisando con sorprendente inventiva y variedad. Después se nos unió su padre, y el señor Falla le preguntó si podía recordar cantes antiguos. El viejo señor se sentó allí con los ojos semicerrados, con la guitarra en un constante acopañamiento.

           De vez en cuando levantaba su voz y cantaba una de esas raras y fluctuantes melodías del cante flamenco, con sus extraños ritmos y variaciones características de Andalucía. El señor Falla apuntó las que le agradaron o las que era posibles transcribir, pues una de las mejores estaba llena de "terceras y sextas neutrales", intervalos desconocidos e inexpresables en música moderna.

El señor Antonio Barrios acompañandose a la guitarra, interpretaba con seriedad muy granadina con voz ahilada y a la manera de Juan Breva: 

          
         La taberna de "El Polinario" era centro de reunión de artistas viajeros de músicos, de conocedores y gustadores de bellezas, de gentes extrañas llenas de pintoresquismo. El tabernero era un gran tipo humano. Grueso, fuerte, barrigoncillo, pero con cara de pájaro, y párpados caídos. Pintaba, y sabía extraer de su corazón antiquísimas canciones andaluzas.

           Las reuniones en la taberna de "El Polinario" tenían una marcada significación de velada artística, pero del más puro arte popular, amenizadas siempre con notas de guitarra, manzanilla gaditana, jamón alpujarreño, queso bien conservado en orzas de aceite y rosquillas tostadas y crujientes. Estas reuniones eran frecuentadas en muchas ocasiones por Falla, García Lorca, Ángel Barrios hijo del "Polinario", Santiago Ruiseñor, que vivía allí en sus recaladas granadinas, y desde ella, en borriquilla alquilada por temporadas en la Carrera del Darro, planteaba sus excursiones cercanas etc., algunos de estos tertulianos luego fueron los organizadores del célebre concurso del 22.

          

           De la acogida cordial de "El Polinario" nos dejó un íntimo recuerdo Eugenio D`Ors, narrando en verso su impresión de una de aquellas noches fabulosas:

Rayo de sol a la mano bajó, cuando ella abarcaba
un sorbo de manzanilla en la prisión de una caña;
horas y horas suspiró en un rincón la guitarra.
__"Vámonos ya, los amigos; no nos sorprendiera el alba"
"El Polinario" tendía la mano honrada.
Era para la amistad, que no era para la paga.
Le preguntamos lo que es, y nos dice que no es nada.
¡Ay, chorros locos del Darro, agua del Genil huidora!
¡Ay, gracias y caridades donde todo se desborda!
Hasta a mí, que soy romano, hombre del daca y del toma,
hallaron esas gentes de largarme una limosna.
Será humilde, seré humilde; tomaré lo que otorgan.
Me haré un alma de mendigo por una jornada sola.
Hincaré en esta moneda los dos labios de mi boca.
Rogaré por "Polinario", también por Granada toda.
La caridad que me dan, Dios se la cuente en la Gloria.
                                                           
          Quién me iba a mí a decir que con el paso del tiempo, un día de Enero de 1983, junto a Manuel López Gálvez, Ángel de la Fuente Quesada, Manolo Ruíz y Antonio Osuna Ortega, estábamos elaborando los estatutos para lo que sería en conmemoración de aquellas reuniones, la Peña Flamenca del Polinario, situada curiosamente en otra calle Real, la de Cartuja, inaugurándose un 8 de Febrero de 1983, con una conferencia a cargo de Don Emilio Fuentes Laguna, y un recital del gran cantaor granadino fallecido a la temprana edad de 39 años, y ya olvidado como todo en Granada, José Carmona "Chocolate de Granada", que nos brindo una noche magistral. A la inauguración acudieron algunas personalidades y como no, mi amiga a la que conocí unos años antes en la Tertulia Manuel Salamanca, Ángela Barrios nieta del "Polinario" e hija del compositor Ángel Barrios. Desgraciadamente la peña duró poco en el tiempo ya que casi todo giraba en torno a mí persona, y no tenía tiempo ni para desarrollar mis funciones artísticas, así que cuando dejé de ser presidente se fue viniendo abajo hasta desaparecer. Fue una pena porque por la peña pasaron numerosos artistas, con preferencia para los granadinos, como fueron: Manuel Ávila, Pepe Albaicín, Curro Vega, Antonio Trinidad, José Maya, Rafael el Rubio, Antonio Fernández, Pepe Martínez, Isidoro Pérez  José Carlos Zárate, Juan Ibañez, Melchor Córdoba etc.
                                                                         
                                                                                   Arturo Fernández.


                                         
                                                   
                                                                 
            
         
   Reunión en el Polinario                                                        
                                                                                                        Foto familiar



                                                                               

26/3/12

CANTAORES GRANADINOS "CURRO VEGA"


          Francisco Vega López "Curro Vega" nació en Granada en 1930, en el típico barrio del Realejo; posteriormente se trasladaría a vivir al pueblo granadino de Churriana de la Vega, de ahí tomaría el nombre artístico. Cantaor largo y añejo donde los haya, Paco empieza a cantar a la temprana edad de doce años en una fiesta familiar, haciéndolo detrás de una puerta, pues le daba vergüenza por su juventud de que lo vieran. Ese fue su bautismo en el cante, pues a raíz de aquí ya no pararía, haciéndose profesional en el año 1969. A lo largo de su dilatada carrera artística compartió escenario con numerosos artistas, tales como: Antonio el de la Calzada, el Niño del Frejenal, La Sallago, Camarón, Chocolate, Calixto Sánchez, Menese etc.

          En Granada con: Cobitos, Pepe Albaicín, Manuel Ávila, Manolo Osuna, Curro Andrés, Antonio Trinidad, Arturo Fernández etc.


          Curro Vega fue el primer maestro que tuvo Luis de Córdoba aquí en Granada, pues su padre ejercía de guardagujas en el paso de la antigua carretera de Málaga, siéndole presentado por Antonio el de Pinos Genil amigo inseparable de Luis y primer tocaor que tuvo.

          En 1987 Paco fue requerido por el director de cine, Juan Antonio Bardem para interpretar a Diego Bermúdez "El Tenazas de Morón" en la película "Lorca muerte de un poeta" ya que Paco interpretaba los cantes del Tenazas como nadie. En su larga carrera obtiene diferentes premios, siendo los más importantes: el segundo premio por malagueñas en el festival de Cante de las Minas, en la Unión, tres años consecutivos 1975, 76 y 77 como ganador del concurso provincial de Granada de saetas etc.

Curro Vega y Arturo Fernández.           
Foto derecha: Manuel Soler "El Faquillas", Antonio de Puente Genil, Luis de Córdoba, Fosforito, Pepe el de la Matrona y Curro Vega.

Curro Vega haciendo de Tenazas de Morón 






6/3/12

LAS ZAMBRAS EN GRANADA

               


 Conocemos su origen árabe y su pervivencia entre los moriscos granadinos.

          En tiempo de los árabe tenían éstos establecido en Granada, un impuesto llamado (Tarcon).
¿Pero, en definitiva, qué eran nuestras zambras del siglo XVI? Leopoldo Equilaz en su (Glosario Etimológico de la palabra española de origen oriental), tomando la acepción que ya en 1505 dio en Granada el P. Pedro Alcalá en su (vocabulista aráunigo), opina que zambra significaba música acompañada de canto, o cánticos con instrumentos músicos, y con cierto (estrépito o ruido). Está claro que estas zambras en nada se parecían a las que llegaron a nuestros tiempos. ¿En qué momento la palabra zambra pasa a designar el conjunto de danzas del Sacromonte? No se puede precisar. Pero siempre, después de mediados del siglo XIX, alrededor de los años 1860 al 1870.
Navarro García nos describe el asentamiento de la población gitana en el Sacromonte, a partir de mediado del siglo XVIII.
          El cante granadino se desarrolló y tomó altura a partir de la creación de la primera zambra de los tiempos nuevos. Lógicamente, ante la atracción surgida entre turistas y gitanos; pronto uno de éstos intentó sacarle provecho.


          Aquí nace la figura de Antonio Torcuato Martín "El Cujón" de raza gitana, y nacido en la provincia, concretamente en  el pueblo granadino de Itrabo. El fue el creador de la primera zambra. Según Eduardo Molina Fajardo, El Cujón tenía gran facilidad para tocar la guitarra, y cantaba jondo "con el desgarre de su raza".

          De oficio herrero, tenía ésta en la Plaza del Humilladero. Era de piel atezada y tenia facilidad para los negocios. Así que, en una de las salas que tenía la fragua que era bastante amplia, la destinó a dar bailes gitanos, contratando a los mejores artistas que había en la ciudad. Su sambra desapareció por un robo que le hizo un sujeto apellidado Mármol que acabaría en prisión. Este individuo le robó todos sus ahorros dejándolo en la miseria.


          Aquí vemos al "Cujón" tocando su guitarra en forma de pera, obra del granadino José Pernal, que luego fue maestro del célebre construtor de guitarras Antonio de Torres.

          Después de la zambra de Torcuato "El Cujón" la que le siguió en antigüedad y ya establecida en el lugar que se convertiría en el auténtico santuario de la zambra granadina, en el camino del Sacromonte, fue la de los Amayas. Hay documentos fotográficos fechados en 1881, que nos muestra la zambra de esta genial familia.

          Otra zambra histórica del Sacromonte, fue la de La Golondrina, cronológicamente segunda en antigüedad; luego vendrían una serie de zambras como la de la Faraona, la Canastera, la Rocío etc...Aunque  en las zambras se ha bailado de todo, los bailes autóctonos de la zambra son: la Alboleá, la Mosca, la Cachucha, el Petaco, los Tangos del Camino y el fandango del Albaicín.
                                                                                                                                          Arturo Fernández.

                                                                                                       







19/1/12

CANTAORES GRANADINOS "El PIKI"


          


          Juan Antonio Cuevas Pérez, "El Piki" nació en la ciudad de la Alhambra, un 30 de septiembre de 1945, siendo hijo único de familia humilde. Su padre, hombre alto y bonachón, al cual tuve la suerte de tratar más que al propio hijo, ya que estuvo una temporada regentando el bar de la peña de La Platería de la que fui socio y directivo. Antes había tenido una pequeña taberna en la calle San Juan de los Reyes, a unos metros de donde se encuentra la peña.




          Aunque en la familia de Antonio no había antecedentes flamencos, es posible que la afición le llegara por el entorno, ya que se crió en pleno barrio del Albaicín; barrio muy flamenco y muy cerquita del Sacromonte, donde las zambras estaban en auge en aquellos tiempos. Sus comienzos en el flamenco fueron en la sala de fiestas "Neptuno", y en "Jardines Alberto" cantando para el baile. Antonio quiere abrirse un camino en el flamenco, pero como a otros tantos les ha pasado en Granada es imposible, porque esta tierra siempre les cierra las puertas a los suyos. En una entrevista que le hacen en el diario Ideal se queja con amargura: "... no veo luz, ni puertas abiertas por ningún sitio, al contrario, me las están cerrando, no sé por qué, pero necesito vivir y comer, y para poder hacerlo tengo que ausentarme de mi tierra..." Así sobre 1970, empezaron sus idas y venidas a Madrid para el cantaor que quería abrirse un camino en el flamenco.

          Ya en Madrid, trabaja en la sala "Torre Bermejas" con los bailaores Mario Maya, Farjardo y el Güito, en el "Corral de la Pacheca", en el cuadro "Madrid Trío" y después con Tere del Oro, permaneciendo más o menos estable hasta 1973.
Antonio siempre cantó para atrás, pero esta experiencia va hacer determinante para él. Este mismo año conoce al poeta granadino José Heredia Maya, amistad que sería muy fructífera para el cantaor, ya que de la mano de José trabaja para su obra "Penar Ocono" y "Camelamos Naquerar", ésta bajo la dirección de Mario Maya, al igual que: "Ay" Jondo"... Y lo que quea por cantar de Juan de Loxa. En 1977 graba su primer y único disco en solitario bajo el titulo: "Homenaje a Blas Infante". Colaboran en la grabación Tere del Oro, Tía Anica la "Piriñaca", Curro Fernández y otros artistas.

        





  Antonio, por su profesionalidad, respeto y seriedad en su trabajo, estaba llamado a ser un firme valor en el panorama flamenco, pero desgraciadamente, perdió la vida de manera trágica un 3 de Marzo de 1980.

Arturo Fernández.



4/1/12

CANTAORES GRANADINOS Nicolás "El Tuerto de Graná"

          Nicolás Martinez García, nacido en Granada, más conocido como "El Tuerto de Graná" (n. 30-5-1894, m. 16-1-1954) era unos de los cantaores más completos y extensos de su época, conociéndose todos los estilos.

          Tenía su punto de parada en la taberna de Pepe, que estaba en la esquina de la calle Coches y San Matías. Nicolás aparecía siempre andando muy deprisa, con su ojo vaciado y un tic nervioso muy acentuado en la cara. Siempre con su guitarra colgada del brazo, ya que él mismo se acompañaba cuando cantaba; fue imprescindible en todas las fiestas desde comienzos de 1900 hasta 1954 en que murió.
          Yo me acuerdo, que Manuel Salamanca fundador de la Peña de la Platería y de la tertulia de su mismo nombre al cual yo conocí en mis principios, y él era ya mayor, me hablaba muy bien de Nicolás y de él aprendió Manuel: la policaña, cante que hacía muy bajito porque no tenía facultades, ¡por cierto!, este cante no se lo he escuchado a ningún cantaor; dicen que lo hacia el gran Silverio, pero ¿Cómo le llegó este cante a Nicolás?.


   Como guitarrista acompañante de los cantaores de aquel tiempo, era el preferido de Frasquito Yerbabuena, quien lo llevaba a las largas jornadas de cante con sus amigos, aunque también se hizo acompañar por Miguel López, "El Santo", apodo que le puso Frasquito por lo buena gente que era. 
     
      Cuando Carmencita Salinas se iba a presentar al Concurso del año 1922, como la niña cantaora no ajustaba su cante a la guitarra, tuvo Nicolás el "Tuerto" que adiestrarla, dándole clases.        

     Los últimos tiempos del cantaor, ya alejado del arte, fueron muy duros y difíciles, quien tuvo que aceptar una plaza de sereno vigilante de los barrios, al no tener ya su voz ronca, cascada flamenquísima.

          Al igual que Frasquito, Niña Salinas y María la "Gazpacha" ganadores de un premio de quinientas pesetas, así como Concha Sierra y La Goyita, con un premio de ciento veinticinco pesetas, en el concurso de 1922, no dejaron ninguna grabación para poder haber apreciado su arte.

Nicolás cantaba por seguiriyas y soleares, ajustado con mucho gusto, y una voz flamenquísima, interpretando la soleá del Portugués:

Candela del cielo,
caigan candelas y más candelas,
del cielo caigan candelas,
pa que le caigan a tu mare encima
por tener malina lengua.

Policaña

Hermanito mío, tu no llores
mira que he sido soldado,
he pasado muchos ríos,
soleá y soleá,
he pasado muchos ríos
y me quedad muchos más...

          Aquí tenemos una muestra de la Policaña, transmitida como digo, de Nicolás el Tuerto a Manuel Salamanca, quién a su vez se la transmitió a un jovencísimo Javier Montenegro, que hace una joya de este estilo de cante.
                                                                                     





                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

 

18/12/11

CATAORES GRANADINOS ( NIÑA SALINAS )


          Carmen Salinas Contreras, pues así era como se llamaba la cantaora que nos ocupa.
Alumna en la academia de cante de "El Cartero" una de las muchas academias que se constituyeron con motivo del concurso de 1922 en Granada.

          Tenía 16 años de edad, cuando la "Niña Salinas" se presentó en dicho concurso, obteniendo un premio de quinientas pesetas. Como la niña cantaora no ajustaba su cante a la guitarra, tuvo Nicolás el "Tuerto"que adiestrala, dándole clases antes; este Nicolás cantaba y tocaba la guitarra. Ya nos ocuparemos en otra ocasión de este peculiar cantaor.
A la izquierda: Niña Salinas,en el centro: Manuel Martín Liñán, presidente que fue de La Platería y Andrés Segovia en el concurso del cincuentenarío.

       Cuentan que en el concurso, la Niña Salinas, hizo levantarse al mismísimo Chacón, al cantar una malagueña con su voz que era bellisíma. En el concurso cantó seguiriyas, soleares, malagueñas y granaínas, en su casa le rompieron el diploma del premio, para que se olvidara del cante.

          Cuando ya habían pasado cincuenta años del famoso concurso, en una entrevista que le hacen a Carmensita Salinas-ya doña Carmen Salinas Contreras- contó una anécdota que no llegó a publicarse en 1922. En la preparación del programa del concurso ella quiso cantar saetas, pero no se lo permitieron, aun sabiendo que ella era una especialista en este cante. La razón oculta fue que Monolito Ortega, el gran cantaor representativo después del cante gitano, había pedido también cantarlo ¿no sería éste también el principio del teje y maneje que existe en los concursos? ¿Quizás por eso no se llevó "La Niña Salinas" el premio de categoría que alcanzó Manolo Caracol?.
          Se eclipsó del mundo artístico por imposición de su padre Manuel Salinas Pérez, tabernero en la calle de Molinos, quien impidió que grabase un disco que le ofreció Antonio Chacón y que Zuloaga y otros amigos de Falla le ayudaran para convertirla en una profesional, costeándole toda la preparación necesaria.

Antonio López Sancho
          La gran atracción insospechada por el público, fue Diego Bermúdez "El Tenazas". De él se dijo que era a modo de un bargueño antiguo en el que, de repente, se hubiese hallado un documento del primitivo cante jondo. Un silencio lleno de expectación lo envolvió al parecer en el tablado. Diego, con un hondo suspiro, se lanzó:



     
                                                                      
                                                                             
                                                                         


14/12/11

CANTAORES GRANADINOS ( FRASQUITO YERBABUENA )

                                                                   
          Francisco Gálvez Gómez (n.1883, m.1944), el que más celebridad alcanzó de los cantaores granaínos de la época. Era Frasquito hombre alegre, cordialísimo y generoso, con gran cantidad de amigos.
Tenía Frasquito una gran voz, fuerte, de mucho poder, el gusto por el cante lo heredó de su padre Eduardo Galvez, gran aficionado.
          En un periódico de Sevilla que llegó a manos de Frasquito en Granada, apareció un artículo en el que varios cantaores sevillanos se referían a él tachándole de poco completo. Frasquito acusó recibo sin pronunciar palabra en su defensa, de tal manera que se limitó a ir a Sevilla y buscar a los cantaores en cuestión; reunidos en una fiesta, cada uno fue haciendo el canto de su especialidad, el palo fuerte que cada cantaor dominaba; cuando hubieron terminado, "Yerbabuena", omitiendo toda mención al artículo  de marras, trazó un amplio recorrido interpretando uno por uno todos palos que, en calidad de especialistas, habían hecho los allí reunidos...

                                                            Ya se acabó la alegría
                                                            en la pescaería madre.
                                                            Al morir el, Yerbabuena
                                                            hombre que tanto valía
                                                            por sus condiciones buenas.
       
            Intimo de toreros como Chicuelo, y de políticos como Natalio Rivas, quien le dedicó una foto al (Gayarre del cante flamenco). De grandes sentimientos, ejercía un gran dominio sobre la gente.
          Fue Alcaide de la Pescadería y cuando no había entrada de pescado se iba con sus amigos al ventorrillo de la Mosca. Y como era hombre espléndido, las juergas flamencas se sabía cuando comenzaban pero nadíe adivinaba su final. Cantaba desde niño con un dominio total para las granaínas, y los tientos les dio una fuerza especial. Al tiempo del Concurso de Cante Jondo tenía 37 años, era un poco grueso y vestía garbosamente capa con botonadura de oro y vueltas rojas.Tenía un gusto especial, de ternura melódica, para cantar su granaínas.

                                                                    Cipresicos de Graná
                                                                                                                   que estáis mirando a la vega,
                                                                                                                        decirle a la del cortijo
                                                                                                                   que la quiero y que me quiera...


Aunque Frasquito Gálvez sentía marcada predilección por esta.

                                                  A la corriente del agua,
                                                  la yerbabuena se cría
                                                  si me has de olvidar mañana
                                               ¿ a qué vienes en busca mía?



Así por su reiteración, con esta letra, los amigos lo llamaron por ese íntimo y aromático sobrenombre.

HIERBABUENA


Francisco Gálvez fue íntimo del poeta Alberto Alvares de Cienfuegos y se intercambiaron la promesa de que el que muriese primero recibiría la ofrenda de una copla jonda, o unos versos. (Yerbabuena) murió trágicamente en la calle de Pagés, en el corazón del Albaicín, y Alvares de Cienfuegos cumplió su ofrecimiento recitándole al cubrirlo la tierra:

                                               


                                           ¡Ay que se murió el jilguero
                                            de Frasquito Yerbabuena!
                                            Por la Carrera del Darro
                                            los gitanos se lo llevan,
                                            en una caja de coplas
                                            con serrauras de pena...








Poco antes de morir un grupo de amigos lo convencieron para que grabase, ya que él no quería.
Frasquito Yerbabuena machó a Barcelona, tras la alegre despedida en la granadina Estación de los Ferrocarriles de Andaluces. A los dos días estuvo de vuelta. Alarmados los amigos por la prontitud, pidiéndole noticias. Fueron estas:-Sí, cuando llegué a Barcelona, visité el estudio. Estaba todo preparado para grabar, cuando apareció el director, un inglés con una cara de malasombra que no había quien lo aguantara. ¿iba yo a cantarle allí, a aquel tío? ¡ni hablar! Di media vuelta y me volví a Graná.
No existen, por tanto, ninguna grabación de Francisco Gálvez Gómez "Frasquito Yerbabuena".

Relato según: E.M.F. el flamenco en granada.





                                           


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